miércoles, 7 de marzo de 2012

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Un recuerdo al escritor colombiano más universal por su 85 cumpleaños.

Botella al mar para el Dios de las palabras 

A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: «¡Cuidado!» El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: «¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?» Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los Mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras. 
Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. Palabras inventadas, maltratadas o sacralizadas por la prensa, por los libros desechables, por los carteles de publicidad; habladas y cantadas por la radio, la televisión, el cine, el teléfono, los altavoces públicos; gritadas a brocha gorda en las paredes de la calle o susurradas al oído en las penumbras del amor. No: el gran derrotado es el silencio. Las cosas tienen ahora tantos nombres en tantas lenguas que ya no es fácil saber cómo se llaman en ninguna. Los idiomas se dispersan sueltos de madrina, se mezclan y confunden, disparados hacia el destino ineluctable de un lenguaje global.
La lengua española tiene que prepararse para un oficio grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de 19 millones de kilómetros cuadrados y 400 millones de hablantes al terminar este siglo. Con razón un maestro de letras hispánicas en Estados Unidos ha dicho que sus horas de clase se le van en servir de intérprete entre latinoamericanos de distintos países. Llama la atención que el verbo pasar tenga 54 significados, mientras en la República de Ecuador tienen 105 nombres para el órgano sexual masculino, y en cambio la palabra condoliente, que se explica por sí sola, y que tanta falta nos hace, aún no se ha inventado. A un joven periodista francés lo deslumbran los hallazgos poéticos que encuentra a cada paso en nuestra vida doméstica. Que un niño desvelado por el balido intermitente y triste de un cordero dijo: «Parece un faro». Que una vivandera de la Guajira colombiana rechazó un cocimiento de toronjil porque le supo a Viernes Santo. Que don Sebastián de Covarrubias, en su diccionario memorable, nos dejó escrito de su puño y letra que el amarillo es «la color» de los enamorados. ¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cerveza que sabe a beso?
Son pruebas al canto de la inteligencia de una lengua que desde hace tiempo no cabe en su pellejo. Pero nuestra contribución no debería ser la de meterla en cintura, sino al contrario, liberarla de sus fierros normativos para que entre en el siglo venturo como Pedro por su casa. En ese sentido me atrevería a sugerir ante esta sabia audiencia que simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. Humanicemos sus leyes, aprendamos de las lenguas indígenas a las que tanto debemos lo mucho que tienen todavía para enseñarnos y enriquecernos, asimilemos pronto y bien los neologismos técnicos y científicos antes de que se nos infiltren sin digerir, negociemos de buen corazón con los gerundios bárbaros, los qués endémicos, el dequeísmo parasitario, y devolvamos al subjuntivo presente el esplendor de sus esdrújulas: váyamos en vez de vayamos, cántemos en vez de cantemos, o el armonioso muéramos en vez del siniestro muramos. Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver. ¿Y qué de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos trajeron como si fueran dos y siempre sobra una? 
Son preguntas al azar, por supuesto, como botellas arrojadas a la mar con la esperanza de que le lleguen al dios de las palabras. A no ser que por estas osadías y desatinos, tanto él como todos nosotros terminemos por lamentar, con razón y derecho, que no me hubiera atropellado a tiempo aquella bicicleta providencial de mis 12 años.

Gabriel García Márquez . Intervención  en el Congreso de Zacatecas, abril de 1997 




Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1928) Novelista. Afincado desde muy joven en la capital de Colombia. A los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra de ficción, llena de desbordante fantasía. A partir de esta primera obra, su narrativa entroncó con la tradición literaria hispanoamericana, al tiempo que hallaba en algunos creadores estadounidenses, sobre todo en William Faulkner, nuevas fórmulas expresivas.

En 1967, y al cabo de no pocas vicisitudes con diversos editores, García Márquez logró que una editorial argentina le publicase la que constituye su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX, Cien años de soledad.

La obra, en la que trabajó más de veinte años, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, pueblo imaginario que es el trasunto de su propio pueblo natal y al tiempo, de su país y su continente. De perfecta estructura circular, el relato alza un mundo propio, recreación mítica del mundo real de Latinoamérica que ha venido en llamarse «realismo mágico», por el encuentro constante de elementos realistas con apariciones y circunstancias fantasiosas. Esta fórmula narrativa entronca con la tradición literaria latinoamericana, iniciada con las crónicas de los conquistadores, plagadas también de leyendas y elementos sobrenaturales originados por el profundo choque entre el mundo conocido y la cultura de los españoles que emigraban y la exuberante y extraña presencia del continente latinoamericano.

Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le confirió autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. Su actividad como periodista queda reflejada en Textos costeños, de 1981, Entre cachacos, de 1983, compendios de artículos publicados en la prensa escrita, o Noticias para un secuestro, amplio reportaje novelado editado en 1996 que trata de la dramática peripecia de nueve periodistas secuestrados por orden del narcotraficante Pablo Escobar. Relato de un náufrago, reportaje sobre un caso real publicado en forma de novela en 1968, constituye un brillante ejemplo de «nuevo realismo» y refleja su capacidad para cambiar de registro.


lunes, 5 de marzo de 2012

ALMA. CORTOMETRAJE DE RODRIGO BLAAS



 Cortometraje de animación nominado a los Goya 2010. 

Sinopsis: Una niña llamada Alma pasea por una calle desierta en pleno invierno. Cuando pasa por delante de una tienda de muñecas se encuentra a una idéntica a ella en el escaparate.


Rodrigo Blaas es un granadino que trabaja como animador de la factoría Pixar y ha participado entre otros proyectos en Buscando a Nemo, Los Increíbles, Cars, Ratatouille ,Wall-e y Up. Esta es su Opera Prima como director. 

lunes, 13 de febrero de 2012

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA



¡ÁNIMO, el premio es el libro de lectura del tercer trimestre! 

 ¡Es fácil y divertido! ¡Participa!

jueves, 2 de febrero de 2012

CONCURSO LITERARIO 2012



Como en años anteriores te invitamos a participar en nuestro concurso literario, ¡ya van 13!
Hasta el 16 de marzo tienes tiempo para presentar tus trabajos. ¡Ánimo!

domingo, 22 de enero de 2012

CONCURSO YOU TUBE SPACE LAB





Cuatro experimentos españoles finalistas del concurso YouTube Space Lab

Madrid, 17 enero (EFE).
Cuatro equipos españoles han llegado a la final del YouTube Space Lab, un concurso mundial para que jóvenes estudiantes diseñen un experimento científico que pueda llevarse a cabo en el espacio. Sesenta han sido los proyectos seleccionados entre miles de propuestas procedentes de ochenta países, informa el portal de vídeo Youtube, uno de los organizadores de la competición científica junto a Lenovo y Space Adventures.

El concurso, en el que también colaboran la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial del Japón (JAXA), se vertebra en dos categorías: proyectos diseñados por estudiantes de 14 a 16 años y experimentos propuestos por jóvenes de 17 y 18 años. Las propuestas de cuatro equipos de jóvenes de La Coruña, Alcalá de Henares (Madrid), Cádiz y Baleares han conseguido colarse en la final del concurso.

Hasta el 24 de enero, los usuarios de YouTube podrán votar por los vídeos de sus experimentos favoritos, una selección en la que también participarán expertos como el científico Stephen Hawking, los astronautas Leland Melvin y Frank de Winne o el fundador de Cirque du Soleil, Guy Laliberté. En esa votación se elegirán a los seis ganadores regionales: dos proyectos de cada categoría de edad procedentes de América, Asia-Pacífico y Europa, Oriente Medio y África. Los seleccionados viajarán a Washington para conocer, el próximo mes de marzo, los dos experimentos ganadores que serán reproducidos a 400 kilómetros de la Tierra, en la Estación Espacial Internacional (ISS, en sus siglas en inglés), y retransmitidos en directo en YouTube. Los ganadores globales podrán elegir entre viajar a Japón para ver cómo su experimento despega en un cohete con destino a la ISS o vivir la experiencia de preparación de un astronauta en Star City, el centro ruso de formación de cosmonautas. EFE

miércoles, 11 de enero de 2012

AVENTURAS DE LA MANO NEGRA




AVENTURAS DE LA MANO NEGRA. Hans Jürgen Press


Este libro trata de cuatro jóvenes y una ardilla que resuelven los misterios más difíciles que puedan imaginarse. Se podría decir que son una pandilla de detectives muy buenos y astutos. El lector tiene que resolver enigmas mirando los dibujos que van saliendo en el libro. Me ha parecido un libro interesante y divertido.

Mariano Pino Álvaro 1º A

domingo, 18 de diciembre de 2011

ME GUSTA LEER

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES. Pablo Neruda

Hoy os dejo este conocido poema del escritor chileno  Pablo Neruda (1904-1973). En la voz de Alex Ubago suena así de bien.



Veinte poemas de amor y una canción desesperada


Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 

Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". 

El viento de la noche gira en el cielo y canta. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


domingo, 4 de diciembre de 2011

LA CIUDAD DE ESTOCOLMO. (cuento)

¿Quién quiere comprar la ciudad de Estocolmo?



En el mercado de Gavirate hay a veces unos hombrecillos que venden de todo, y son tan buenos vendedores que sería difícil encontrar otros mejores. 

Un viernes llegó un hombrecillo que vendía cosas raras: el Montblanc, el océano Índico, los mares de la Luna, y era tan buen charlatán que al cabo de una hora sólo le quedaba la ciudad de Estocolmo.

La compró un barbero, a cambio de un corte de pelo con fricción. El barbero colgó entre dos espejos el certificado que decía: Propietario de la ciudad de Estocolmo, y lo mostraba orgulloso a los clientes, respondiendo a todas sus preguntas. 

- Es una ciudad de Suecia; es más, es la capital.

- Tiene casi un millón de habitantes y, naturalmente, todos me pertenecen. 

- También tiene mar, claro, pero no sé de quién es. 

El barbero fue ahorrando poco a poco, y el año pasado marchó a Suecia a visitar su propiedad. La ciudad de Estocolmo le pareció maravillosa, y los suecos, amabilísimos. Estos no entendían ni una palabra de lo que él decía, y él no entendía ni media palabra de lo que le respondían. 

- Soy el dueño de la ciudad, ¿lo sabíais, o no? ¿Os lo han comunicado? 

Los suecos sonreían y decían que sí, porque no lo entendían pero era amables, y el barbero se frotaba las manos muy contento:

- ¡Una ciudad tan grande por un corte de pelo y una fricción! Verdaderamente, la he comprado a buen precio. 

Pero en cambio se equivocaba y le había costado demasiado cara. Porque el mundo es de todos los niños que llegan a él, y para tenerlo no hay que pagar ni un céntimo; sólo hay que arremangarse, alargar las manos y tomarlo. 

Gianni Rodari  Cuentos por teléfono